Inicio » Operación de Retina en Sevilla
La retina quirúrgica es la subespecialidad de la oftalmología enfocada en el tratamiento quirúrgico de las enfermedades del vítreo y la retina que requieren intervención intraocular. Algunos de los servicios incluidos son:
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Recupera y protege tu visión con técnicas quirúrgicas avanzadas (vitrectomía, cirugía macular y tratamiento de desprendimiento de retina).
Distorsión visual, pérdida de campo, puntos negros o flashes pueden indicar patologías retinianas que requieren intervención quirúrgica. Evaluamos tu caso en profundidad y definimos la mejor estrategia quirúrgica en función del diagnóstico, priorizando siempre la conservación visual y la mínima invasividad
Aplicamos técnicas de microcirugía ocular de última generación para tratar patologías complejas con máxima precisión. Equipamiento de alta resolución, control intraoperatorio y protocolos optimizados para mejorar resultados visuales y acelerar la recuperación.
En nuestra clínica en Sevilla, estamos especializados en la cirugía de retina para abordar patologías como desprendimiento de retina, membrana epirretiniana, agujero macular o complicaciones derivadas de la retinopatía diabética.
Realizamos intervenciones como la vitrectomía mediante técnicas microquirúrgicas de alta precisión, utilizando equipamiento de última generación que permite actuar con mayor control y reducir el impacto quirúrgico. Cada procedimiento se planifica de forma individualizada tras un estudio exhaustivo del caso.
Nuestro equipo combina experiencia quirúrgica y tecnología avanzada para optimizar los resultados visuales, minimizar riesgos y mejorar los tiempos de recuperación. Acompañamos al paciente en todo el proceso, desde la valoración inicial hasta el seguimiento postoperatorio.
Desde la valoración inicial hasta la recuperación, seguimos un protocolo quirúrgico preciso para tratar patologías retinianas con seguridad y máxima eficacia.
Realizamos un estudio completo de la retina mediante pruebas avanzadas como OCT de alta resolución, retinografía y exploración del vítreo.
Diseñamos una estrategia quirúrgica personalizada en función del diagnóstico y la evolución de la patología. Seleccionamos la técnica más adecuada (como vitrectomía posterior) y establecemos todos los parámetros quirúrgicos para maximizar la precisión y minimizar riesgos.
La operación se realiza mediante microcirugía ocular, utilizando instrumental de última generación que permite actuar sobre la retina con máxima exactitud.
En esta sección resolvemos las dudas más habituales sobre la cirugía de retina en Sevilla, desde cuándo es necesaria la intervención hasta cómo es el proceso quirúrgico y la recuperación.
La duración varía según la patología y la complejidad del caso, pero generalmente se sitúa entre 30 minutos y 2 horas. Procedimientos más complejos, como ciertos desprendimientos de retina, pueden requerir más tiempo quirúrgico.
El proceso de recuperación depende del tipo de intervención realizada. En algunos casos, es necesario mantener una posición específica de la cabeza durante varios días. La recuperación visual es progresiva y requiere seguimiento especializado para controlar la evolución.
Como cualquier cirugía ocular, existen riesgos como infección, aumento de la presión intraocular o catarata secundaria. Sin embargo, con una correcta planificación quirúrgica y tecnología adecuada, la probabilidad de complicaciones se reduce significativamente.
La cirugía de retina se indica cuando existen patologías que no pueden resolverse con tratamiento médico, como el desprendimiento de retina, agujero macular, hemorragias vítreas o membranas epirretinianas. Una valoración especializada permite determinar el momento óptimo para intervenir y evitar un deterioro visual irreversible.
La intervención más habitual es la vitrectomía, una técnica de microcirugía ocular que permite acceder al interior del ojo para tratar directamente la retina. Se eliminan tracciones, líquidos o tejidos anómalos y se restablece la anatomía ocular para favorecer la recuperación visual.
No. La operación se realiza con anestesia local y sedación, por lo que el paciente no experimenta dolor durante el procedimiento. En el postoperatorio puede haber molestias leves o sensación de cuerpo extraño, pero suelen ser controlables y de corta duración.